Orthemis levis
Programa de Monitoreo Biológico | Estación Biológica Las Guacamayas
Una cazadora entre el bosque y el agua
¿Cómo reconocerla?
Orthemis levis es una libélula de la familia Libellulidae. El macho adulto presenta tonalidades rojizas y un abdomen relativamente delgado; la hembra suele mostrar colores más discretos. Es una cazadora ágil que captura pequeños insectos durante el vuelo. Para identificarla correctamente, es importante observar la coloración del cuerpo y las características de las alas y del abdomen.
¿Qué significa su nombre científico?
Orthemis es el nombre del género al que pertenece, mientras que levis es un término latino que significa «liso» o «suave». Su nombre científico permite distinguirla de otras especies de libélulas, aunque el significado lingüístico del epíteto no confirma por sí solo qué característica motivó su denominación original.
Distribución y hábitat
Orthemis levis se distribuye desde México hasta el norte de América del Sur, incluyendo Guatemala y otros países de América Central. Se encuentra asociada con ambientes acuáticos, como arroyos y ríos en zonas boscosas, así como otros cuerpos de agua apropiados para su desarrollo.
En la Selva Maya, estos ambientes conectan la vida del bosque con la de los humedales y contribuyen a mantener una extraordinaria diversidad de especies.
¿Por qué es importante?
Las libélulas son depredadoras de pequeños insectos y, durante su etapa juvenil acuática, forman parte de las redes alimentarias de los humedales. Su estudio permite conocer mejor la diversidad de los ecosistemas y comprender la importancia de conservar los ríos, las charcas, la vegetación ribereña y los bosques que los rodean.
Monitoreo biológico: conocer para conservar
La Estación Biológica Las Guacamayas contribuye al conocimiento de la biodiversidad del Parque Nacional Laguna del Tigre mediante su Programa de Monitoreo Biológico, que documenta la riqueza natural de la Selva Maya a través de observaciones, registros científicos y fotografías in situ.
Este trabajo incluye libélulas y otros insectos, aves, orquídeas, mariposas, mamíferos y herpetofauna.
Cada registro suma conocimiento. Documentar las libélulas nos ayuda a comprender la biodiversidad de la Selva Maya y fortalece los esfuerzos para conservar sus bosques y humedales.