MICO DE NOCHE
Potos flavus
También conocido como mico león o kinkajú
¿Cómo reconocerlo?
Es un mamífero de cuerpo pequeño y alargado, cubierto de pelaje café dorado. Tiene ojos grandes, orejas pequeñas y una cola larga y prensil que utiliza para sujetarse de las ramas.
Puede alcanzar aproximadamente 76 cm de longitud corporal, sin contar la cola, y pesar hasta unos 4 kg.
Machos y hembras: son muy parecidos. Los machos suelen ser ligeramente más pequeños que las hembras y presentan diferencias poco evidentes a simple vista.
¿Dónde vive?
Se distribuye desde México y Centroamérica hasta Sudamérica. Habita principalmente en bosques tropicales, donde pasa gran parte de su vida en las copas de los árboles.
En el Parque Nacional Laguna del Tigre, la especie ha sido registrada en el área de la Estación Biológica Las Guacamayas, donde utiliza el bosque como refugio y fuente de alimento.
¿Qué hace y qué come?
Es principalmente nocturno y de hábitos arborícolas. Se desplaza entre las ramas utilizando su cola prensil y rara vez baja al suelo.
Se alimenta principalmente de frutos, néctar, miel e insectos, por lo que cumple diferentes funciones dentro del bosque. Al consumir frutos, también puede contribuir a la dispersión de semillas.
¿Por qué es importante?
El mico de noche forma parte de la red de vida del bosque. Su alimentación lo relaciona directamente con árboles, flores, frutos e insectos, contribuyendo al funcionamiento natural del ecosistema.
Su presencia también refleja la importancia de conservar los bosques continuos y saludables de la Selva Maya.
Estado de conservación
La especie está clasificada como Preocupación Menor (LC) por la UICN. Sin embargo, la pérdida y fragmentación de los bosques puede afectar sus poblaciones.
Monitoreo de biodiversidad
Los mamíferos forman parte del proyecto de monitoreo de biodiversidad de la Estación Biológica Las Guacamayas. Registrar especies como el mico de noche permite conocer mejor la fauna que utiliza los bosques del Parque Nacional Laguna del Tigre y fortalecer su conservación.
En la Selva Maya, cada especie cumple una función. Conocerlas es el primer paso para protegerlas.